domingo, enero 25, 2009

Anette y Jonas

Intentamos hablar de todo y lo que conseguimos ultimamente es hablar de nada, lo que en si no esta nada mal, ya que el vacio es la base de todo.A que viene eso?
A nada la verdad, solo para que no os sentais sorprendidos por lo que sigue.
Lo ha escrito alguien que apenas conozco, y me parecio lo bastante entretenido como para compartirlo con vosotros.
Os lo dejo porque se que a algunos les gustara.







CAPITULO 1



Abro lo ojos pero no sé donde estoy.

A ver Jonas sitúate.


Pero nada, no hay manera.Miro un poco a mi alrededor y me vienen mil preguntas y cero respuestas a la cabeza. Lo último que puedo recordar es que estaba en un bar con todos los demás, pero ahí es donde mi memoria muere.


¡Dios, que resaca!


Meto la cabeza por debajo de las sábanas, vale…si pasó, estoy desnudo. Levanto la cabeza y la veo. Eh, espera, ¡lleva mis gayumbos! Aunque bueno, a decir verdad a ella le quedan mejor que a mí. La luz que entra de una cristalera enorme la alumbra, está de espaldas. Desnuda, si no fuese por mis gayumbos. Su pelo rubio esta aprisionado por una goma. Está pintando algo, me muevo un poco para poder verlo… es una especie de cuadro pero en tamaño XXL, casi como una pared. No entiendo mucho de cuadros pero parece abstracto, bueno al menos yo no le veo parecido a nada.
De repente se gira y… ¡Joder tengo buen gusto hasta cuando estoy tajau! Eeeh vale… ¿Lo he dicho en alto no?
- Buenos días, Jonas.


La tía me lo dice con una sonrisa. Yo intento decir algo, ¡una frase venga que se me ocurra algo, vamos! Pero nada…solo digo un hola tartamudo.
- Ya sé, no te acuerdas de nada. Hombre… Es que como para acordarte, anda que como ibas…Si quieres puedes irte corriendo, no te diré nada.


Que no me dirá nada dice, esta tía está loca. Me despierto, está casi desnuda, pintando algo. Esto no parece una casa, es como una habitación grande. A lo lejos veo un frigorífico y una basura, puede que eso sea todo lo que tiene de cocina. Luego en frente hay una chimenea. Todo lo demás son libros en estanterías y cuadros raros de colores raros también. Pero sobre todo hay ventanas gigantes. Pero no sé. Hay algo en ella que me llama la atención, que me atrae.
-Perdón eee…
-Annette.
-Si Annette mira, ¿me podrías resumir como he llegado a tu cama?


Ella se gira completamente a mí, si sí, cuando digo completamente es completamente, regalándome un plano perfecto de sus tetas perfectas. De pronto veo que su mirada se clava en lo que ha hecho un pequeño bulto en la colcha amarilla. Si, mi sexo me delata. Ella no puede evitar esbozar una sonrisa picarona. Pero sigue de pie donde está. Hay un silencio de esos incómodos pero que en este caso está lleno de significado y cuando se me ha pasado lo rojo de la cara ella empieza a hablar.
-A noche yo salí con Valentina a dar un paseo y te encontramos tirado solo en mitad de la calle, habías perdido las llaves de casa y decías que no podías volver. Tuviste suerte, le gustaste a Valentina.
-¿Quién es Valentina?- Ella se pone a correr y sale al mirador. Yo no entiendo nada. He olvidado decirte que ella sale fuera también desnuda. Esto es de locos. Annette sale con Valentina en brazos, ¡es una perrita! Ya estaba pensando que anoche me había montado una especie de orgia o algo. Es de color Camel y tiene una oreja negra, realmente bonita. Ella la suelta y corre hacia ami. Si sí, no hay duda de que le gusto.
-Entonces te traje a casa… y bueno eso.

Continuarà...